viernes, 28 de enero de 2011

Llámalo equis


Hasta hace poco he sido uno más de aquellos que pensaban que no hay nada que quede fuera de nuestro alcance; uno más de los que creen que somos los dueños totales de nuestra existencia, la cual manipulamos a nuestro gusto y de la que obtenemos los frutos que nosotros mismos hemos cosechado con nuestras acciones.

En cierta manera, sería un absurdo negarnos ante esta postura,no podemos darle la espalda a una evidencia, nuestro futuro se configura por el resultado de nuestros actos y las conductas que hemos ido adoptando a lo largo de nuestro camino.

Sin embargo, alguna noche que otra, ciertas dudas vienen a visitarme e intentan romper los esquemas mentales que con tanto esfuerzo me intentaron imponer.¿Podemos controlarlo todo en nuestra vida?¿Donde termina nuestro poder para decidir y actuar en nuestras propias realidades?

Esas dudas son como mosquitos que intentan introducir su aguijón en la piel de una mentalidad basada en la linealidad y en la asimilación de las palabras trabajo y monotonía con la palabra vida. En verdad, como personas o animales que somos, no creo que esté todo a nuestro alcance; siempre hay un hecho inesperado, un cambio en nuestra fortuna, un hecho que ha alterado el rumbo total de nuestras expectativas y ha puesto de manifiesto que ante ese "algo" totalmente ajeno a nuestra razón y voluntad, en muchas de ocasiones, no hemos podido intervenir ni prever su llegada.

Llámalo equis, llámalo destino o llámalo energía; pero, en efecto, es uno de esos factores que entran a formar parte en el juego de la vida, una de esas ráfagas de aire que mueve las ramas de nuestra azarosa realidad.

4 comentarios:

  1. me encantó.

    sólo podemos "controlar" nuestros actos, nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestros sentimientos. cuál es el denominador común de estas frases? todo aquello que somos. nada del afuera se puede controlar (la palabra "control" personalmente creo que no existe). ese es el juego de la vida. saber que todo lo que somos depende de nosotros. viva la incertidumbre y la confianza en lo que no vemos, para que aquello que llegue sea bien recibido.

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  2. La vida es un mar de incertidumbre a mi parecer, por más sangre fría que uno tenga hay muchas cosas que son imposibles de comtrolar.
    Saludos

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  3. El escritor escribe,
    el gato maúlla,
    y la araña no hace nada
    por ser tan capulla

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